Idioma y región donde vivían

La Pimería recibe ese nombre debido a que los indígenas que la habitaban antes del contacto con los europeos, cuando se les preguntaba en Español cómo se llamaban, respondían en su idioma queriendo indicar que no sabían lo que se les preguntaba. La palabra empleada era: “pia.” A sí mismos, ellos se autonombran como “Jojócam” que significa “gente.” El lenguaje que hablan pertenece a la familia lingüística Yuto-Azteca, a la que también pertenece la mayoría de los lenguajes indígenas de México.

En el momento del contacto con los europeos, se distinguían varios grupos de Pimas Altos: Pima, Pápago, Sobáipuri, Sobas, Gileños y Piatos. Hay que agregar que estos indígenas no tenían una identidad política, es decir, no se reconocían como un grupo diferente, con gobierno propio y otros elementos políticos. Ahora bien, en tiempos modernos, se distinguen de acuerdo al medio natural en que viven. Estos son, los “akimel Jojócam” o gente delos ríos, y los “tojono Jojócam” o gente del desierto. Estos últimos son los que conocemos como Pápago, que es una palabra que se hizo derivar por los misioneros europeos de la dieta que tenía este grupo, que en gran medida se derivaba del consumo del frijol “papavi”, o sea “papavi jojócam” que eventualmente se corrompió en el término Pápago que conocemos actualmente.


El medio geográfico en que viven se extiende a lo largo del centro del Estado, como se aprecia en el mapa adjunto. Estos indígenas fueron diferenciados por los misioneros, meramente por motivos de administración de las misiones, en Pimería Baja y Pimería Alta. En la Pimería Alta, al inicio del movimiento misional habría aproximadamente unos 20,000 Pimas y 10,000 Pápagos, mientras que la Pimería Baja tendría unos 25,000 habitantes nativos.

Medio natural

Ahora bien, en relación con el medio natural inmediato en el que viven y vivían y sus medios de subsistencia, estaba y está íntimamente relacionado con la obtención de agua. Por ejemplo, los Pápago vivían juntos en grandes rancherías durante los veranos, a lo largo de las márgenes de los ríos que en esa temporada llevan agua, y se dedicaban a sembrar y cosechar; mientras que en las temporadas invernales se iban a las montañas, que es donde todavía se encuentra agua, y allí se asentaban en grupos dispersos, dedicándose a la recolección y cacería. Por otro lado, los asentamientos que había en las márgenes de los ríos que tenían agua todo el año, como el Río Santa Cruz o el Río Asunción cerca de Nogales, se encontraban ocupados durante todo el año.

Habitación

La casa primitiva de los indios Pima consistía en una pequeña área que era limpiada y se encontraba un poco más abajo que el nivel del suelo en general. Luego se erigía una armazón de ramas más gruesas, sobre las que se colocaba una capa de hojas y ramas pequeñas, para cubrir todo con una capa de lodo. Además, se dejaba un pequeño orificio que hacía las funciones de puerta. Este tipo de habitación todavía se podía encontrar hasta mediados del siglo XX en las regiones más apartadas de la geografía Pima.

Año Pima

Debido a que los indígenas Pima se encontraban en íntimamente comunicación con el medio natural, y seguían los ciclos anuales de la naturaleza, también habían dividido al año en varias estaciones que no corresponden con las cuatro estaciones que conocemos en el mundo occidental.

Para ellos, entre la primavera y el verano había otra estación, que corresponde aproximadamente a la segunda mitad de mayo y principios de junio, en la que el calor se incrementa notablemente, aunque no han empezado aún las lluvias. Venía después el inicio de la temporada de lluvias, aproximadamente en julio, que ellos consideraban como el inicio del ciclo vital de la naturaleza. Se seguía la temporada de crecimiento de la naturaleza, que corresponde a los meses de julio, agosto y parte de septiembre. Continuaba después el periodo de inicio del periodo de descanso de la naturaleza, correspondiente a octubre, cuando la naturaleza ha alcanzado su máximo crecimiento y se presentan los huracanes. Finalmente, venía el periodo de descanso del medio natural, correspondiente al invierno, para en seguida reiniciar todo nuevamente con la primavera, cuando surgen los primeros brotos de las plantas, y así reiniciaba nuevamente este ciclo anual.

Frutos Anuales y Dieta Anual

Mezquite

Como se indicó en el apartado anterior, la temporada de inicio del ciclo vital anual, correspondiente a mayo y junio, se manifestaba a través del nacimiento y crecimiento de las vainas de la leguminosa más común que existe en el medio natural de toda esta región. Esta es la que se conoce localmente como "péchita," que es el fruto del mezquite (prosopis velutina) que era recolectada ya fuera verde o madura por los nativos (A la derecha muestro una imagen de la flor del mismo, que puedes amplificar tocándola con el mouse).

Mezquite

Cuando estaba verde, se consumía como verdura tierna, mientras que si ya estaba madura, las "péchitas" eran molidas, y la masa obtenida, que es de sabor dulce, era convertida en unos pasteles que podían ser guardados por varios meses para consumirse cuando se requiriera (a la izquierda aparecen las péchitas. Puedes hacer click en la imagen para ampliarla).

Venía después la temporada en que se incrementa el calor, aunque no han empezado las lluvias, y que ellos consideraban como el inicio del año. Desde el punto de vista de las plantas, el principal fruto de esta temporada es que se producen las tunas de los sahuaros y las "pitahayas." Realizaban toda una ceremonia de recolección de estos frutos, los que eran convertidos en jalea y en otros productos (Abajo aparece la pulpa de la pitaya. Puedes hacer click en la imagen para verla más grande).

Pitaya

Le seguiría posteriormente la temporada de lluvias cuando los bledos, choales, quelites y demás hojas verdes (chenopodium y amaranthus spp.) eran recolectados y consumidos. Después venía la época de cosecha de lo que habían sembrado. maíz, calabaza, frijol, algodón, etc. para culminar el ciclo natural anual durante el mes de octubre, cuando la naturaleza avisa ya su próxima etapa de descanso, el que es anunciado por los huracanes que llegan a esta región. Esta temporada era la de agradecimiento por lo que se había recibido durante el año, la que era celebrada consumiendo el fermento de maíz, "tesgüín," emborrachándose, para lograr un estado mental que interpretaban que les facilitaba la comunicación con el más allá.

Aquí es necesario explicar que muchos productos que hoy se ven como cotidianos, entonces no existían. Por ejemplo, antes de la llegada de los europeos no se conocía aquí ningún tipo de ganado, como vacas, caballos o burros. Igualmente, no existía en América el trigo u otros cultivos. Todos ellos fueron introducidos de Europa. Posteriormente, cuando llegaron los europeos, éstos adaptaron muchos de los platillos nativos y les dieron otra apariencia, otros ingredientes. Un ejemplo de ello es el pozole, que originalmente era una bebida hecha con maíz, parecida al atole de maíz, al que los europeos le agregaron la carne de vacuno y verduras europeas, para convertirlo en el pozole que se consume actualmente. Y lo mismo sucedió con la tortilla de maíz, producto nativo americano, que aquí en Sonora fue transformada en la tortilla de harina, hecha con trigo, otra planta que no existía tampoco en América antes del contacto con lo europeo y fue introducida por los misioneros.