Causas de la Revolución en Nogales

Ya para empezar, tenemos que Alan Knight ha encontrado un factor común en todas las revoluciones sociales iberoamericanas (con excepción de la de Cuba) y que igualmente fueran motivo del levantamiento armado en el centro de México: "una herencia de latifundismo feudal, una agricultura represiva del trabajo y la rectoría de una oligarquía terrateniente". Pues bien, aquí en la frontera, al igual que en Cuba, no fueron esas sus causas.

En Nogales, las causas de la revolución son mucho más "modernas", a la vez que la condición fronteriza de Nogales afectará el desarrollo local de la revolución.

En primer lugar, ya vimos que en la frontera no existía una estructura monopolística de la economía.

Por eso es que los revolucionarios aquí no manejarán banderas de redistribución de la riqueza sino que usarán adjetivos personalistas para atacar a éste o aquél miembro de la élite local, según sea amigo o enemigo de su causa o bien le tacharán con el mote de "científico", es decir de seguidor de las doctrinas positivistas, aunque en el fondo no sea el mote sino una forma de atacar lealtades opuestas a las propias.

Lo que busca la revolución fronteriza es terminar con la disparidad de ingresos, determinada tanto racialmente (mexicanos vs. extranjeros), como geográficamente (salarios del centro del país vs. salarios fronterizos).

El trabajador fronterizo, al igual que en muchas partes de Sonora, ve que su trabajo es menos pagado que el equivalente de los extranjeros. Esta es, por ejemplo, una de las razones principales de la huelga de Cananea en 1906. Cuando sobreviene ésta, Greene (principal accionista de Cananea) le telegrafía al Vicepresidente Ramón Corral, diciéndole que está dispuesto a elevar los salarios de los mineros, a lo que se opone el último. De elevarse el salario vendría como consecuencia una emigración masiva de obreros de regiones más pobres de México a las minas fronterizas.

Por otro lado, tenemos la creciente tasa de alfabetismo creada por el porfiriato, que eleva las esperanzas de vida del nogalense promedio, así como también altera la suerte de los pertenecientes a las viejas familias venidas a menos, que ya no se ven a sí mismos como participantes en la dirección de la región. Según Voss:

Los nuevos políticos [revolucionarios] eran jóvenes de medios modestos o limitados que previamente habían encontrado las oportunidades cerradas o restringidas. Estos pobres parientes [de los notables de la frontera] parecen haber sido los mediadores a través de quienes las redes familiares se ajustaron a las nuevas realidades revolucionarias

Pero no sólo éstos ven con recelo la penetración extranjera, también los notables (como les califica Voss) se ven afectados al ver que gran parte de los recién llegados a Sonora, procedentes del centro del país, muchos de ellos funcionarios federales, hacen riqueza inmediatamente al convertirse en representantes de empresas de capital extranjero:

Las familias [de notables sonorenses y nogalenses] se cambiaron a la oposición contra Díaz habiendo llegado a la conclusión que el sector extranjero había penetrado la economía en un grado inaceptable. ... Llegaron a dudar aún que el sistema porfiriano pudiera todavía garantizarles el éxito económico.

Por eso es que podemos decir que la revolución fronteriza es el reclamo de una naciente sociedad urbana que busca mejores condiciones de vida, en la cual actúan como dirigentes los rechazados pertenecientes a las viejas familias sonorenses que han tenido la mala suerte de nacer desposeídos o herederos del concepto de lo que es aquí prohibido, tabú: la ilegitimidad.

Por otro lado, no podemos ver la participación de estos líderes revolucionarios sonorenses y nogalenses en el movimiento armado como una nueva clase media que intente destronar a la vieja burguesía. De ser así, tendríamos que la revolución habría llevado al rompimiento de las relaciones de parentesco nogalense.

Pero ésto no es así. Los revolucionarios forman parte de estas mismas redes familiares (y aún más los revolucionarios del norte del Estado), por lo que el movimiento revolucionario tendrá un ingrediente familiar que todavía no ha sido estudiado a fondo: Plutarco Elías Calles es pariente de Maytorena, mientras que su padre, Plutarco Elías Lucero, es primo hermano de Virginia Gaxiola Lucero (casada con Alberto Barnett, de La Arizona), y otra cuñada es esposa de un hermano de Luis Martínez, uno de los hombres más ricos de Guaymas. Posteriormente, su cuñado Fernando Chacón casará con otra Barnett, mientras que en el bando opuesto al de los carrancistas, Maytorena, aparte de su parentesco con Elías Calles, está de la misma manera emparentado con los notables de Nogales, como ya vimos anteriormente.

Lo que sí logra la revolución es truncar el afianzamiento local futuro de la élite nogalense, algo que no sucede en ninguna otra población sonorense, donde la élite se conserva.

Algunas familias sufren el embargo de sus bienes o son afectadas por la revolución, otras se irán a la Cd. de México a participar en el gobierno nacional revolucionario, tal es el caso de los Mascareñas. Primero Elías Calles les embarga sus bienes, aunque después, al fundarse el Banco de México, Alberto Mascareñas es nombrado por el mismo Calles, en 1925, su primer Director.

La consecuencia de esta dispersión de la antigua élite nogalense es el debilitamiento del orden económico local prerrevolucionario.