
La derrota de Villa
El 1 de enero de 1915 es establecida la Ley seca en Arizona y, previendo un auge comercial del licor en Sonora, del lado mexicano es arreglada la caverna situada en la Calle Elías -en un terreno propiedad entonces de Francisco G. Hermosillo , que había servido como almacén- y habilitada como bar y restaurante, mientras que en marzo, Maytorena se apodera de Naco, y en julio Calles, con base en Agua Prieta, se lo arrebata a Maytorena.
En agosto, el Gobernador Maytorena construye en Nogales una cerca fronteriza de once hilos para prevenir problemas internacionales. Al mes siguiente se escenifica otra batalla en Paredes, en el río Santa Cruz, en la que las fuerzas maytorenistas derrotan a las callistas.
Para noviembre, el gobierno estadounidense reconoce de facto a los carrancistas y en adelante sólo permitirá la venta de armamento estadounidense a esta facción, mientras que Villa viene entonces a Sonora intentando desalojar de aquí a los carrancistas y tratar de cambiar la balanza de la opinión estadounidense, que ya se ha inclinado hacia éstos.
Calles, que se encuentra en Agua Prieta, fortalece las defensas del poblado, rodeándolo por los tres lados que dan a México con alambradas y trincheras.
A su vez, el gobierno estadounidense le permite a Calles llevar tropas por tren a Agua Prieta por el lado estadounidense desde Cd. Juárez, y hasta las trincheras de Agua Prieta serán defendidas durante tres días por soldados estadounidenses de los Regimientos 7, 8, 11, 20 y 22 de Infantería, el 9 de Caballería y el Sexto de Artillería de campo.
Además, previendo que Villa acostumbra atacar de noche, son instalados unos poderosos reflectores para iluminar los puntos de ataque. Todavía no se ha aclarado si éstos estuvieron colocados del lado arizonense de la frontera.
Y así ocurre. El 1 de noviembre, a la 1:30 de la madrugada, ataca Villa Agua Prieta y los poderosos reflectores cumplen con su función, iluminando sus fuerzas, mientras que la artillería las despedaza.
Después de esta derrota, Villa rompe el acuerdo tácito de no afectar los intereses económicos estadounidenses en México, exige a los directivos de la minera de Cananea una contribución de $25,000 dlls, y después divide sus fuerzas, una parte que venga a Nogales y la otra para dirigirse al centro del Estado.
A fines de ese mes, durante la noche entre el 25 y 26 de noviembre, las fuerzas villistas deciden dejar Nogales, y simultáneamente empieza el asalto a las casas y comercios de Nogales, cometiendo desmanes y quemando los archivos administrativos de la municipalidad.
Al día siguiente, saliendo el último tren villista del pueblo, éste se descompone debido a la pesada carga que lleva de botín del asalto a Nogales, por lo que parte de las tropas regresan al pueblo y se unen a los 300 soldados que todavía quedaban en el pueblo bebiendo, quemando y despedazando lo que encontraban.
Uno de los soldados dispara al menos 2 veces contra las tropas estadounidenses de Nogales, Arizona, que habían sido reforzadas con cinco compañías del 12 avo de infantería, quienes inmediatamente contestan el fuego.
Inmediatamente se incia un breve combate entre las fuerzas estadounidenses que no abandonan sus puestos y los villistas, con el resultado de unos 50 villistas muertos y muchos heridos, mientras que del lado estadounidense no hay bajas .
Poco después, los soldados carrancistas que se aproximan a Nogales confunden a los soldados estadounidenses con villistas y les empezan a disparar. El resultado de este segundo encuentro son dos estadounidenses muertos y tres heridos, mientras que se estima que los carrancistas sufren más de 100 bajas.
No es sino hasta que un oficial carrancista se da cuenta que sus contrincantes son estadounidenses e inmediatamente notifica a éstos del error, cuando se suspende la batalla.
Esta será la última batalla formal de la revolución en Nogales, de ahí en adelante la región fronteriza entrará en una nueva etapa. En el futuro esta frontera verá ampliarse el comercio internacional, ya no sólo en artículos bélicos sino en otros de consumo social.